viernes, 23 de abril de 2010

Una ONG de Canarias

Funcionan en las islas varias ONG,s que trabajan y luchan por diversas causas. Una de ellas integrada principalmente por gente joven es la ONG "Acción en red Canarias". Os invito a visitar su blog y conocereis de primera mano como y en qué trabajan.

Acciónenred es una ONG de acción social, una corriente de pensamiento y acción. A las personas que forman parte de acciónenred les une un mismo impulso moral, una aspiración compartida dirigida a contribuir en un cambio de nuestras sociedades. Tratan de que su mirada se asiente en un horizonte de acción a largo plazo y, a la vez, en el trabajo día a día. Se esfuerzan porque en su actividad cobre sentido la solidaridad, como asistencia a las personas que más lo necesitan y también, como una implicación en los asuntos sociales y políticos, estimulando una conciencia crítica y activa.

Acciónenred es una ONG dedicada a diversos campos de actividad, combinada con un pensamiento crítico, realista y veraz, de manera que proporcione una buena comprensión de la realidad que nos ayude a actuar para transformarla. Las personas y colectivos que conforman acciónenred se agrupan con el fin de conformar una red, presente en distintas comunidades del estado español.

martes, 13 de abril de 2010

Canari@s ilustres


SANTA CRUZ DE TENERIFE, (EUROPA PRESS) -

El pleno del Ayuntamiento tinerfeño de La Laguna aprobó, en su sesión del 8 de Abril, una moción institucional para nombrar Hija Adoptiva de la ciudad a la insigne escritora e intelectual María Rosa Alonso, coincidiendo con la celebración, este 2010, de su centenario, según ha informado en un comunicado la corporación local.

La iniciativa ha sido promovida de manera unánime por todas las fuerzas políticas municipales, y mañana se iniciarán el correspondiente expediente de honores y distinciones que culminarán en la concesión del citado reconocimiento público.

María Rosa Alonso se quiere reconocer, según reza la moción, "a una de las figuras más relevantes del siglo XX canario y de la Historia de las Islas, excepcionalmente culta e independiente y luchadora en tiempos difíciles para las mujeres y para la defensa de las libertades", añadiendo que "esta ciudad Patrimonio del Mundo es también la ciudad de María Rosa Alonso, puesto que aquí estudió y comenzó a forjar el genio que la distinguiría y la convertiría en una de las mentes más preclaras de su generación, y aquí vive", y concluyendo que "con su prolífica y ejemplar carrera ha honrado y engrandecido a la ciudad de San Cristóbal de La Laguna".

UNA INTELECTUAL

Nacida en Tacoronte en 1910, María Rosa Alonso Rodríguez se formó primero en el Cabrera Pinto y luego en la Universidad de La Laguna. Fue docente en esta última institución, en la que trabajó como profesora de la Facultad de Filosofía y Letras desde el año de 1942, cargo que desempeñó hasta finales de 1953, en que marchó a Venezuela, y al que renunció en el curso de 1954.

En Venezuela, asimismo, fue profesora de Filología Española en la Facultad de Humanidades y Educación de la Universidad de Los Andes, en Mérida, desde el curso de 1958 hasta finalizar el curso de 1967.

Es fundadora del Instituto de Estudios Canarios, en la Universidad de La Laguna, hoy afecto al Consejo Superior de Investigaciones Científicas, entidad de la que fue propugnadora única, conforme al acta de Fundación del Instituto, el once de octubre de 1932. Es, además, socia de la Real Sociedad Económica de Amigos del País de Tenerife, desde 1975 y ha colaborado en la difusión y el prestigio de otras muchas instituciones laguneras como el Ateneo, entidad de la que es Miembro de Honor.

La obra de la escritora incluye ensayos, narraciones y cuadernos de viajes que se editarán a lo largo de tres años. Los tres primeros volúmenes recogen las obras: "Manuel Verdugo y su obra poética" (1955), "La ciudad y sus habitantes" (1989) y "La Luz llega del Este" (1998). Los próximos títulos previstos son "Un rincón tinerfeño. La Punta del Hidalgo" (1944), "Otra vez" (1951), "El Poema de Viana. Estudio histórico-literario de un poema épico del siglo XVII" (1952), "Pulso del Tiempo. Ensayos" (1953), "Papeles tinerfeños" (1972) y "Las generaciones y cuatro estudios" (1990).

domingo, 11 de abril de 2010

Las Maravillas de nuestras 7 islas (La Palma)

Bajada de la Virge, en Sta. Cruz de La Palma, Julio-Agosto 2010

Historia La cita, en La Palma Durante algo más de un mes, la ciudad canaria de Santa Cruz de La Palma se viste de fiesta para celebrar una de las citas más atractivas de su calendario: la Bajada de la Virgen de las Nieves.

Un extenso programa de actos lúdicos y espectaculares llena las calles y plazas de la vieja ciudad marítima, cuya arquitectura y diseño urbanístico siguen revelando el linaje de su puerto, antiguo emporio de relaciones comerciales mantuvieron en contacto a la isla con otras orillas españolas, europeas y americanas. Mar y cumbre trazan una línea de devoción que transcurre a través del camino real de El Planto, testigo secular de la bajada procesional de la imagen y vínculo de una misma plegaria: llegar un lustro más a gozar la fiesta.

Una fecha, un obispo, un pueblo La Bajada de la Virgen de las Nieves tiene su origen en un profundo fervor religioso que el palmero ha mostrado por la imagen mariana, a la que ha recurrido como taumaturga contra toda clase de calamidades: erupciones volcánicas, sequías, plagas, hambrunas, incendios o naufragios, nada escapa a su favor intercesor. Fundada la Bajada con periodicidad quinquenal en 1676 por el obispo de Canarias Bartolomé García Ximénez, no será hasta 1680 cuando se celebre su primera edición. Al calor del pensamiento y el modo creativo del Barroco, el diseño del programa de la Bajada esconde bajo el trasunto mariano su dependencia respecto de otra importante cita del calendario católico, la festividad del Corpus Christi. Ello explica la profusión de loas, carros alegóricos y otras representaciones parateatrales y dancísticas que alimenta su imaginario simbólico, rico en matices y sustancias destinadas a un objetivo común: la alabanza de la imagen.

El programa Tras varios siglos de compleja evolución, la Bajada ha visto modificados algunos de sus actos de programa o ha adelantado sus fechas de celebración hasta llegar a su estado actual. Durante dos semanas tienen lugar, en diferentes puntos de la ciudad, las funciones preparatorias al traslado de la imagen desde su santuario hasta el corazón de la vieja urbe: la plaza de España, donde se concentran la iglesia matriz de El Salvador, residencia temporal de la Virgen durante su estancia, las Casas Consistoriales y las principales viviendas de la nobleza y la burguesía insular.

Destacan, entre los espectáculos y regocijos populares, la romería o bajada del trono de plata de la imagen por el citado camino real de El Planto; no faltan en ella la música tradicional, las indumentarias costumbristas y los rituales gastronómicos. Entre los nocturnos, el desfile de Pandorgas: miles de farolillos de madera y papel de colores son iluminados por el tenue brillo de una vela, previniendo así la entrada de la Virgen algunos días después. Como en otras muchas celebraciones festivas canarias, no están ausentes las danzas de mascarones (también conocidos como gigantes y cabezudos), que cuentan en Santa Cruz de La Palma con representaciones estandarizadas y con personajes de exclusiva prosapia local: Biscuit, las Mendoza, la Luna de Valencia o el Asmático. También en la tarde y prolongándose durante la noche, la Danza de Acróbatas simula el fantástico mundo de los ejercicios circenses con la actuación de jóvenes palmeros enfrascados en contorsiones, piruetas y cabriolas que suspenden el corazón de los espectadores.

El Festival del siglo XVIII recrea la suntuosidad y elegancia del rococó dieciochesco: 24 parejas de jóvenes danzan en salones de gusto versallesco las melodías del Minué, una pieza creada ex profeso para la ocasión por los músicos locales. El Carro Alegórico y Triunfal, de honda raíz barroca, pregona la Bajada, ya inminente, en creaciones textuales musicadas también por el elenco secular de autores de la isla o vinculados a ella. La magia se reserva para el número por excelencia de las fiestas, el que el saber popular ha acabado por convertir en seña y signo de identidad, es sin duda el espectáculo del jueves de la Semana Grande: la Danza de Enanos es la eclosión barroca de la metamorfosis, de la contradicción y de la lucha clásica entre los poderes del Bien y del Mal.

Ante la atenta mirada de los circundantes, que se agolpan en las aceras, un grupo de hombres ataviados en cada ocasión con una alegoría diferente (vikingos, cardenales, etc.) interpreta una danza inicial; en breves segundos, los hombres se transforman en diminutos enanos que bailan una coreografía trepidante; arranca entonces el aplauso del público, que asiste atónito a la sagacidad y picardía de los personajes liliputienses.

La Danza de Enanos
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En cada enero de los años acabados en cero y en cinco, un poco sencilla y familiar entra en el catálogo sonoro de la ciudad y los ciudadanos y ya nos acompañará de corrido, entre la alegría de la presencia y la nostalgia de la rauda desaparición.


El sonido tiene forma, real y virtual, desde hace un siglo, cuando el comerciante palmero Miguel Salazar Pestana ideó la transformación de un personaje conocido y popular en todas las latitudes, caricatura del francés fanfarrón que apareció en aleluyas catalanas y ediciones castizas, en naipes y manufacturas cerámicas, en cabezudos y gigantes de España y en el folclore virreinal de América.


Por gracia de Salazar, y del núcleo ilustrado que ideaba y sostenía las acciones culturales, el icono del franchute lució nuevo y fresco, como recién imaginado, como recién hecho. Y así lo vió y lo ve el público, cada vez- cada lustro- más numeroso, más sorprendido, más integrado en la ilusión común que, para acabar en prodigio, necesitaba del concurso amoroso de todos.


El clima cultural de la ciudad y la isla, la dedicación a las causas públicas de intelectuales y artistas de probada capacidad, permitió, entre otros grandes, la invención civil que ilustra nuestras fiestas mayores. Con versos de Domingo Carmona Pérez y música del polifacético Elías Santos Abreu, mediante el paso por una caseta mínima y diáfana, unos viejos achacosos y jaraneros de transmutaron en mínimos bailarines de una polca de moda.


Heredados de las solemnidades del Corpus Christi, los enanos frecuentaron fiestas locales y efemérides políticas- tales como la proclamación de Isabel II en 1833, que aparece como su primera referencia escrita- hasta que, por feliz iniciativa, se consagraron en exclusividad a la Patrona de La Palma y los palmeros y a sus originales bajadas. José Díaz Duque atribuye a otro Salazar- Miguel de Salazar y Umarán- la dedicación mariana en 1835.


En los lustros de las teas y las lámparas de petróleo, la veloz metamorfosis contó con la complicidad de las sombras y la celosa tutela ciudadana. En la segunda bajada del siglo XX, con el piadoso mandado en sus corazones de paja y trapo, vencieron su gran reto contemporáneo: la convivencia con la luz eléctrica. Así pues, desde 1905, los enanos ganaron en crédito y simpatía y, ahora, en la era digital, gozan de buena salud, porque, de una parte, su humor, dignidad y mesura y, de otra, la conciencia patriótica y festiva del pueblo de origen, aportan eficaces herramientas para la supervivencia de una Singularidad dentro de la globalización uniformadora.


Con las ilustres excepciones de Higinio Carmona y Alejandro Henríquez, a lo largo del siglo XX, cuatro generaciones de la familia del doctor Santos Abreu asumieron los cometidos musicales del espectáculo. En las danzas coreadas de la primera parte, personajes de diverso origen y oficio, vestidos con trajes talares y báculos simbólicos, cantaron a la Dama del Monte, con partituras de Domingo Santos Rodríguez, Elías Santos Pinto y Domingo Santos García.


En 1925, el mismo Santos Rodríguez compuso una pieza vibrante y colorista, acaso con la vocación efímera de esa bajada; pero fue tan grata y emotiva la acogida que, dieciséis quinquenios después, resulta extraño pensar en otra melodía que represente tan ajustada y alegremente tan ajustada y alegremente el espíritu del número.


La Polca de Domingo Santos entró con pie firme y agrado ciudadano en la medula lustral y fue- con la bella Loa de entrada de 1880, escrita para tenor y barítono por Alejandro Henríquez, y el Diálogo del Castillo y la Nave (1885) por prolífico Rodríguez López- elemento fijo del programa, pieza estelar del repertorio de la banda capitalina (San Miguel), y referente de unas fechas ambiciosas cuya fama transciende las fronteras insulares.


Tras el poeta festivo Carmona Pérez se inscribieron en la nómina de letrista el versátil José Felipe Hidalgo que transitó entre las bellas artes, la enseñanza de idiomas y la taxidermia; José Acosta Guión, imbuido del ampuloso modernismo; José Lozano Pérez, autor de metáforas finas y eufóricas; Félix Duarte Pérez, poeta de raza y facundia: y Manuel Henríquez Pérez que, en la isla y fuera de ella, sumó fervor y humor, valores compatibles del carácter isleño, a los cánticos de griegos, navegantes, peregrinos, musulmanes, vikingos...

En 2005 se convocó, por primera vez, un concurso público para la Danza coreada y se premió la Marcha de Caballeros, de Luis Ortega Abraham y Fran Medina Concepción, cuyo argumento visual y literario nos devuelve a 1905, el guarismo mágico de los enanos contemporáneos.

Un siglo después, sobre las diminutas espaldas de los coristas consagrados al culto y adoración de Miriam, descansa el peso y el éxito de las fiestas. Los enanos constituyen un activo cultural y un icono con vasto poder de comunicación exterior y, como tales, deben ser preservados y defendidos por la sociedad civil que los creó y sostiene y por la corporación local que, en nombre del pueblo, los administra.

Es tan sincero el motivo, el baile masculino a la Virgen que representa a la madre y a la tierra; tan inteligente el artificio, y tan limpia la puesta en escena que, toda pretensión interesada y grandilocuente atenta contra su naturaleza sencilla, contra su origen y contra su futuro.



lunes, 5 de abril de 2010

C.D. Tenerife y La U.D. Las Palmas



¿Sería interesante la unión de los dos Clubs de fútbol más relevantes de nuestras islas? La U.D. Las Palmas y el C.D. Tenerife se debaten en segunda y en primera división respectvamente. ¿No sería provechoso para las Islas Canarias la unión de los dos equipos para sumar esfuerzos, economías y aficiones?

Podríamos dejar de gastar energías en rivalidades inter-islas y unirnos para presentar unas islas Canarias unidas y quizá el fútbol que, aunque sea un deporte con demasiados intereses para algunos, no podemos olvidar a ambas aficiones que son de las más sufridas y fervientes seguidoras de ambos equipos, gracias a las cuales nos damos a conocer en el resto de España

¿Qué podría aportar a las islas este frente común ante el resto de España? Sería una manera de promocionar las Islas Canarias al completo. ¿No dicen que la unión hace la fuerza?

No podemos olvidar a muy buenos jugadores de las islas que han sido fichados por otros equipos. Con un equipo de Canarias fuerte quizá se habrían quedado aquí

¿Qué opinais? queda abierto el debate para todo tipo de opiniones, como siempre desde el respeto ya que no queremos menospreciar a nadie, sino todo lo contrario, arreglarlo entre todos y unirnos.

domingo, 4 de abril de 2010

Las maravillas de nuestras 7 islas (El Hierro - Hero)







La isla de El Hierro está situada a 27'7 grados norte y 18'0 grados oeste. Es la más pequeña en extensión superficial del archipiélago canario con 278'5 kilómetros cuadrados y emplazada en el sudoeste, en la posición más occidental y meridional de Canarias. Su punto más alto se encuentra a una altitud sobre el nivel del mar de 1.501 metros en el pico de Malpaso o Tinganar, siendo una de las islas proporcionalmente más altas y de vertientes medias más profundas del mundo. Presenta un perímetro litoral de 107'5 kilómetros cuadrados y es la más joven del conjunto de las Afortunadas, ya que sus materiales no sobrepasan los 3 millones de años. La isla tiene un carácter extremadamente accidentado con sus 257 barrancos, riscos, escarpes y roques, donde en sus costas, los de Salmor son los más famosos, pero pueden contarse hasta 140 de diversos tamaños a lo largo de todo su litoral.

La isla se encuentra poblada aproximadamente por unos 9.000 habitantes repartidos entre los municipios de Valverde, la capital, y La Frontera, siendo este último quien posee mayor densidad de población. La isla de El Hierro fue nombrada por la Unesco como Reserva de La Biosfera el 20 de Enero de 2.000, al aprobarse por unanimidad en el Consejo Internacional de Reservas de La Biosfera, celebrado en Paris. En el momento de su nombramiento existían 370 reservas de la biosfera más en todo el mundo, siendo las españolas las de Ibiza, Lanzarote y los Tilos en La Palma. Tal galardón se le entregó el 16 de marzo de 2.001 en el Centro Cultural Luis Martín Arvelo, en el pueblo de El Pinar, donde acudieron las autoridades insulares, regionales, así como representates de la Unión Europea y la UNESCO.

No es de extrañar que la Isla más pequeña del archipiélago canario, sirviéndose de la generosidad que la naturaleza tuvo a bien con su orografía, deleite a quienes la visitan por su gran atractivo natural y ecológico, que unido a la forma de vida tradicional que poseen sus habitantes, por su contribución al desarrollo sostenible y a la conservación de los valores naturales y patrimoniales de la zona, sea un soñado paraíso dentro del edén de las Islas Canarias El Hierro reune pues, todos los condicionamientos para haberse convertido en un lugar merecedor de la mayor protección del territorio, que en la lucha por no perder su equilibrio natural, fue galardonada como Reserva de La Biosfera.